Comienzo (temprano) de la temporada de tomates

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Habitualmente esta entrada debería hacerla cerca de diciembre, pero resulta que ya encontramos en las verdulerías tomates a muy buen precio (o es que el enlatado está muy caro?).
Ayer compré unos diez kilos de tomates en racimo, dulces y aromáticos, un poco sobre-maduros, ideales para hacer salsa casera.
A veces sucede que me aburro un poco de repetirme con las mismas recetas y sabores, por eso esta vez les presento mi receta de:


SALSA DE TOMATES ASADOS
 Coloque en una asadera (preferentemente con una base de papel aluminio, cuando lave los trastos me lo va a agradecer) trozos de cebolla, pimientos rojos y verdes, algunos (muchos) ajos écrasé (aplastados con su cascarita) y si le sobra en la heladera puede sumar puerros, zanahorias, inclusive algún pedazo de hinojo.





Parta los tomates en cuartos, colóquelos encima de esta cama, sazone con sal entrefina, disponga algunas ramas de aromáticas (yo usé frescas y me olvidé del laurel), espolvoree con azúcar negro y bañe con un poco de vino. Éste último ingrediente es importante, ya que si no lo agrega, el resultado será muy dulce. Si en vez de vino le pone algo de vinagre, su salsa tendrá sabor a ketchup.

Ahora es tiempo de ponerlos en el horno, aprovechando que lo prendió para otra cosa, digamos un pollo al horno o una colita de cuadril con papas (por favor, use el horno para varias cosas a la vez, que la energía es escasa).
El resultado, luego de más o menos de una hora es este:

Después puede triturarlo con un pasatutti (no sé cuál es el verdadero nombre, yo lo llamo así), o pisarlos con un pisapapas, o licuarlo si no quiere textura.

Ahora es momento de ponerlo en un frasco y guardarlo en la heladera, con una generosa capa de aceite de oliva encima (supongamos que queremos guardarlo una semana).
Si Ud. es exagerada como yo y hace unos diez kilos los dos caminos más sencillos a seguir son:

REGALAR!!! Estoy absolutamente a favor de este sencillo acto. 
AL FREEZER... Tiene menos encanto, pero es muy útil tener algunos tupper con salsa en el freezer (nunca frascos porque revientan), listos para entrar al microondas y mejorar cualquier paquete de fideos.

PIZZELLES TRADICIONALES DE ANIS

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Hace muchos años, en mi otra vida, yo trabajaba como ingeniera agrónoma para una empresa de fertilizantes. Mi tarea consistía en ir a los campos, charlar con la gente (cosa que me encantaba), para detectar sus necesidades y venderle nuestros productos (algo que odiaba visceralmente). Conocí gente maravillosa y agradezco a todos los que me brindaron desinteresadamente (o no) su hospitalidad.

Una tarde lluviosa, cerca de la localidad de Matorrales, me invitaron a entrar a la casa del agricultor y un maravilloso olor invadió mi nariz: estaban cocinando unas galletas tradicionales italianas para una boda que se celebraba al día siguiente. Las cocinaban una por una con un molde tipo “wafflera”, que el dueño de casa había mandado a hacer, ya que no habían tenido la precaución de traerla de su Italia natal.

Aquí subo una imagen que encontré en internet (pertenece a tea and limpets) para que se den una idea de cómo son.

Mientras charlábamos del clima y de las isocas, colocaban en un platito una o dos galletas apenas anisadas, que yo iba comiendo sin querer parecer grosera: sin prisa pero sin pausa. Entonces surgió mi verdadero yo y no pude menos que preguntarles la receta; enseguida las mujeres de tres generaciones se arremolinaron a mi alrededor para no sólo hacerme anotar los ingredientes, también había que tener en cuenta la textura de la masa, la frescura de los huevos y semillas y el grado de cocción (Mirá que no se tienen que tostar mucho porque quedan amargas!).

Nunca más volví a comerlas, confieso que nunca mandé a hacer el molde, pese a que me lo prometí muchas veces.


molde para hacer pizzelles

Aquí les dejo la receta porque es probable que hayan encontrado un molde similar entre las cosas de la abuela, o sepan quién puede hacérselos… Disfrútenlas una tarde de lluvia con olor a pasto, o en la boda de su prima, para que tenga un buen matrimonio; nunca solos, ya que salen una parva, por más que reduzcan las cantidades (no hay caso: son para compartir…)

Receta de Pizzelles de anís

Ingredientes:

6 huevos frescos

1 y ½ tazas de azucar

200 grs. de manteca pomada (a temperatura ambiente, usted me entiende)

1 cda. de licor de anís

1 cda. de semillas de anís

3 y ½ a 4 tazas de harina (depende del tamaño de los huevos

4 cditas. de polvo Royal (leudante químico)

Pizca de sal



Preparación:

Tamice el Royal, la sal y el harina dos veces.

En un bowl, bata los huevos con el azúcar hasta que estén blancos (con batidora eléctrica, está claro…).

Agregue de a poco la manteca pomada para que se integre, el licor y las semillas.

Deje de batir y con una espátula agregue los ingredientes secos. Mezcle suavemente hasta integrar.

Precaliente la plancha para pizzelles (esa que encontró en el galponcito del fondo) y coloque una cucharada de masa, extienda con el revés de la cuchara, cierre y cocine de un lado y del otro, sólo unos 30 o 40 segundos, hasta que tomen un hermoso color dorado.

Las que yo comí eran crocantes, pero si les gustan tiernas (por qué no probar las dos?), sólo tienen que envolverlas en un lienzo a medida que las van sacando del fuego.

Acá una linda idea para regalar: